Desperdicios No Peligrosos

El Reglamento Núm. 7290 de 2007 sobre la Prevención de Contaminación de la Autoridad de Desperdicios Sólidos define “desperdicio no-peligroso” como “cualquier desperdicio sólido que no esté conforme con la definición de desperdicios sólidos peligrosos de este Reglamento”.

La Junta de Calidad Ambiental, en su Reglamento para el Manejo de los Desperdicios Sólidos No Peligrosos, igualmente los define como “aquellos que no cumplan con la definición de desperdicios sólidos peligrosos según el mencionado reglamento”. Definen como actividad generadora de desperdicios sólidos no peligrosos: “cualquier acto o evento no habitual que ocasione la producción de desperdicios sólidos no peligrosos”. Entre las actividades mencionadas como generadoras de estos desperdicios se incluyen las demoliciones de edificios, construcción de instalaciones industriales o comerciales, limpieza de solares y remoción de asbesto o plomo.

Para su información, el Gobierno de España clasifica en cuatro (4) tipos los desperdicios no-peligrosos, de la siguiente forma:

  • Residuos urbanos o municipales – que incluye los producidos en las residencias, oficinas, tiendas y comercios y facilidades de servicios.
  • Residuos industriales inertes – que incluye aquellos desperdicios que no reaccionan ni se transforman cuando tienen contacto con otros materiales ni son biodegradables.
  • Residuos de construcción y demolición – que son los generados en estas obras.
  • Residuos no peligrosos valorizables – que son aquellos no peligrosos que pueden reciclarse y obtenerse beneficio económico, tales como el cartón, plástico, papel y chatarra.
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